Al comprar pellets de calidad premium reducimos drásticamente las emisiones de CO2 a la atmósfera, y por ende, contribuimos a mitigar el efecto invernadero. Pasarnos a este combustible de biomasa sin duda ya es un paso hacia el cuidado del medio ambiente, además de mejorar nuestra calidad de vida y ahorrar en la factura de la luz. 

Pero no se trata de comprar una caldera de pellets sin más. En Bioforestal ya te hemos hablado de la importancia de comprar una estufa de pellets, con una completa guía para que sepas qué modelo se adapta mejor a tu presupuesto y necesidades. Son precisamente las calderas de pellets los electrodomésticos que se verán afectados en 2022 de acuerdo a la nueva normativa europea de la Directiva de Ecodiseño. 

Esta normativa nace con la misión de fomentar el uso de este biocombustible y por tanto garantizar de forma óptima todas las ventajas del producto junto a las estufas de pellets, reduciendo las emisiones de dióxido de carbono. Para ello se han realizado importantes modificaciones en la normativa al uso e instalación de calderas de pellets.

Requisitos mínimos para la instalación y uso de estufas de pellets en 2022

Todos los equipos que se fabriquen, comercialicen o instalen en Europa deberán seguir algunas normas que entrarán en vigor a partir del próximo 1 de enero de 2022, siendo el reglamento 2015/1189 uno de los más importantes. Éste hace referencia a todos los aparatos de calefacción local cuya potencia calorífica sea igual o inferior a 50kw. De no cumplirse, su comercialización o instalación quedará totalmente prohibida.

El anexo II del Reglamento Europeo recoge hasta tres escenarios donde trabajar con el diseño ecológico de las estufas y calderas de pellets. La eficiencia energética, anteriormente mencionada con el reglamento 2015/1185; las emisiones y la propia información del producto. 

La normativa Ecodesign 2022 promete ofrecer una mejor eficiencia energética con el principal objetivo de luchar contra los gases de efecto invernadero y por ende el cambio climático. Esta normativa no sólo afectará a la potencia de los equipos, sino también a los valores límite de emisión para partículas PM, NOx, CO y OCG.