El otoño y el invierno están a la vuelta de la esquina. Con unas semanas todavía por delante hasta su entrada, tienes tiempo de aprovisionarte comprando pellets de calidad en Bioforestal, y por supuesto de preparar la caldera o estufa de pellets. Desde nuestro blog ya te hemos recomendado varios consejos a seguir, como por ejemplo cómo llevar a cabo el mantenimiento de una estufa de pellets, pero siempre el más importante es no olvidarse de realizar la supervisión anual por parte de un técnico. Tampoco podemos olvidarnos de la puesta a punto de la estufa de pellets.

Si has seguido estos consejos y quieres tener todo listo para utilizar tu caldera de forma eficiente, desde Bioforestal te vamos a mostrar paso a paso cómo realizar la puesta a punto de tu estufa de pellets para el invierno con algunos sencillos trucos. 

Puesta a punto para la estufa de pellets: Guía paso a paso

En una de nuestras entradas ya repasamos de forma completa cómo limpiar una estufa de pellets, los elementos a utilizar y el proceso a seguir para evitar posibles problemas. Tras seguir los pasos para el mantenimiento, tocará pasar a la siguiente fase: la puesta a punto. 

Tras varios meses sin uso, nuestro primer objetivo será retirar todo el posible polvo acumulado o las cenizas restantes después de su último uso. Ayúdate de una aspiradora para retirar el exceso de ceniza o polvo tanto en la puerta como en el cenicero. Con mucho cuidado, retira las partes que corresponden al portacenizas, brasero y placas frontales, laterales y superiores; realizando también una limpieza superficial con ayuda de la aspiradora. Para las zonas más inaccesibles, un trapo o un cepillo pueden ser muy útiles.  

El área correspondiente a los ventiladores, generalmente ubicada en la parte inferior, y la parte superior son también secciones importantes durante la limpieza. Para ésta última necesitarás un destornillador para retirarla al completo y realizar una pasada más profunda con la aspiradora o trapo. 

Pasamos a la salida de humos: una de las zonas que nunca debemos dejar pasar por alto. Apretar unos tornillos y volver a encajar el tubo de manera correcta no debería ser un problema para ti si has llegado hasta aquí. Esta zona tiende a acumular cenizas que, en caso de no realizar una limpieza periódica, pueden obstruir la salida de humos. 

¿Recuerdas las placas laterales superior e inferior que retiraste hace unos minutos? Con un trapo o cepillo suave retira el polvo o las cenizas que puedan tener y, una vez terminado el proceso, vuelve a colocarlas.  ¡Y voila! Acabas de terminar no sólo la limpieza básica para tu estufa de pellets, sino también la puesta a punto para que pueda rendir a la perfección y evitar posibles averías.