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29 enero , 2026

¿De qué trata este artículo?: Aprende cómo gestionar el almacenamiento adecuado de pellets para evitar que caduquen y mantener su calidad para la calefacción eficiente.

Puntos clave:

  • Duración de almacenamiento.
  • Contenedor y condiciones.
  • Control de humedad.
  • Protección contra plagas.
  • Calidad del producto.
  • Consideraciones para el consumo sostenible.

Se acerca el fin del verano y toca empezar a pensar en llenar nuestras despensas de pellets de cara al invierno. Antes de lanzarte a comprar pellets tal vez te interese echar un vistazo a tus antiguos sacos. Es aquí cuando nos asaltan las dudas: ¿habrán caducado mis pellets? ¿Estarán en buen estado? Una de las preguntas más frecuentes junto a cuál es la duración de un saco de pellets y el saber si caducan los pellets.

Lo primero que debes saber es que el pellet no caduca. Sin duda una ventaja que muchos agradecerán a la hora de comprar este biocombustible. No obstante, aunque no tenga una fecha de consumo específica, sí es fundamental conservarlo en buenas condiciones para que mantenga su rendimiento y eficiencia cuando llegue el momento de usarlo.

Como cualquier otro producto, el pellet no está exento de sufrir una reducción de sus características con el paso del tiempo si no se conserva de forma adecuada. No debemos preocuparnos por ello, pues la reducción de las cifras en aquellos datos que conforman el biocombustible son ínfimas. Las características más afectadas son la durabilidad mecánica, reduciéndose en torno al 0,03 al año; y la humedad, aumentando un 0,2% también cada año.

Por este motivo, nuestro principal objetivo es evitar que el pellet absorba humedad, dado que un exceso de humedad reduce su eficiencia, dificulta la combustión y puede afectar al funcionamiento de la estufa. Mantenerlos en un lugar seco y protegido es la clave para conservar su calidad de un año para otro.

Para aprovechar al máximo la eficiencia de Bioforestal pellet +, un producto premium con una alta potencia calorífica, es importante que prestemos atención a su conservación de forma que obtengas un resultado óptimo en el desempeño de tu estufa.

Consejos para guardar los pellets 

La humedad es el principal enemigo del pellet. Aunque está presente durante todo el año y depende mucho de la zona, al terminar el invierno conviene revisar bien el lugar donde vamos a guardar los sacos y asegurarnos de que sea adecuado.

Además de la humedad, la exposición directa al sol también puede estropear los pellets con el tiempo. El sol reseca el material y hace que se debilite, por lo que lo ideal es almacenarlos siempre en zonas protegidas tanto de la lluvia como de la luz solar directa.

Lo mejor es elegir un espacio seco, ventilado y sin contacto directo con el suelo. Seguro que en tu casa hay zonas más adecuadas que otras para este fin, y merece la pena identificarlas antes de guardar los pellets durante varios meses.

En Bioforestal podrás comprar pellets en varios formatos: Big Bag y palet de 72 y 42 sacos. Éste último te permite un mejor y más sencillo almacenaje, ideal para lugares como casetas de jardín o baúles de exterior.

Si no se dispone de almacenes exteriores, los altillos, trasteros o garajes también pueden ser una buena opción, siempre que se trate de espacios secos. En estos casos, ventilar la estancia de vez en cuando ayuda a evitar la acumulación de humedad, sobre todo cuando hay cambios de temperatura.

Cómo identificar si un pellet ya no sirve

Aunque el pellet no caduca, sí es posible que esté en mal estado si no se ha conservado bien. Antes de usarlo, conviene fijarse en algunos detalles que pueden indicarnos si ese pellet ya no es adecuado para la estufa. Por ejemplo, si los pellets están hinchados, blandos o se deshacen con facilidad, es señal de que han absorbido demasiada humedad.

La presencia de mucho polvo en el fondo del saco también puede indicar que el pellet se ha deteriorado, ya sea por golpes, humedad o una mala conservación.

También conviene fijarse en el olor: si al abrir el saco huele a humedad, no es buena señal. Lo mismo ocurre si el pellet tiene un color muy oscuro o manchas, algo poco habitual cuando está en buen estado.

En cualquiera de estos casos, lo más recomendable es no utilizar esos pellets para evitar problemas en la estufa.

Consecuencias de usar pellet húmedo

Usar pellets en mal estado puede traer más de un inconveniente. El primero que se nota es que calientan menos, ya que tienen un menor poder calorífico y la estufa necesita consumir más cantidad para alcanzar la misma temperatura.

Además, este tipo de pellet suele generar más ceniza, lo que hace que el cristal se ensucie antes y que tengamos que limpiar la estufa con más frecuencia.

Con el tiempo, el uso continuado de pellets húmedos puede provocar problemas en el quemador, como obstrucciones o un peor funcionamiento general de la estufa. Por eso, una buena conservación del pellet no solo puede ayudarnos a ahorrar, sino también a alargar la vida útil del equipo.