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27 abril , 2023

Actualizado el viernes, 16 febrero, 2024

¿De qué trata este artículo?: Explora el mundo de las redes de calor y frío, tecnologías que están transformando la eficiencia energética de las ciudades de manera sostenible.

Puntos clave:

  • Definición y funcionamiento.
  • Beneficios ambientales.
  • Reducción de emisiones.
  • Eficiencia energética.
  • Ejemplos de aplicaciones.
  • Contribución a la sostenibilidad urbana.

En Bioforestal os hemos hablado de las muchas formas de utilizar energías renovables para calentar los hogares. El uso de la geotermia es un claro ejemplo, además de los paneles solares. La biomasa se ha colocado como uno de los sistemas favoritos gracias a su versatilidad. Además de ser idóneos para el invierno gracias a su alto poder calorífico, este biocombustible también puede sernos de ayuda para una instalación de suelo radiante o para cocinar. Sea como fuere, las energías renovables están a la orden del día. De ellas han surgido sistemas tan interesantes como las llamadas redes de calor y frío; convirtiéndose a ojos de muchos en el futuro de las ciudades. 

¿Qué es una red de calor y frío? 

Conocidas en el ámbito internacional como ‘District Heating&Cooling’, los sistemas de redes de calor y frío son una de las apuestas en firme para cuidar del medio ambiente. Tal y como indica su nombre, este sistema se encarga de la producción tanto de calor como de frío. Los usuarios, conectados a un sistema de redes, podrán satisfacer sus necesidades tanto de calefacción como de agua caliente, agua sanitaria o frío. 

Los beneficios de estar conectados a uno de estos sistemas de redes de calor y redes de frío son muchos, además de los mencionados anteriormente. Algunos de ellos: 

  • Aumentar la eficiencia energética
  • Integración de las energías renovables
  • Uso de recursos locales 
  • Sistemas de producción de alta eficiencia

Todas estas características, presentes en una red de calor o de frío, nos dejan opciones de lo más interesantes para aprovechar al máximo los recursos del propio planeta, reutilizándolos para fines tan básicos como la calefacción o el uso de agua caliente. La integración de las energías renovables es el pilar base de este sistema. Energías como la geotérmica o la solar, y por supuesto la biomasa, permiten utilizar los recursos locales que, de otra manera, se perderían. 

¿Por qué las redes de calor y frío son el futuro? 

La unión de todas las características que conforman las redes de calor y frío, tanto los beneficios como el uso de las diferentes energías renovables, convierten a este sistema en el objetivo a lograr para las ciudades y la consiguiente reducción del consumo energético. Reducir el consumo energético es sólo la punta del iceberg pues también se añaden otros de gravísimo impacto para el medio ambiente como la contaminación del aire y las terribles emisiones de dióxido de carbono. 

Pero, ¿es realmente posible lograr ciudades que empleen este tipo de redes sustentadas por energías renovables? La respuesta es sí. Con una gestión y mantenimiento realizado por profesionales y asegurando el suministro de los recursos, el sistema podría convertirse en el gran protagonista de las ciudades en los próximos años. Diversas comunidades de nuestro país ya han contribuido a la instalación de varias redes de climatización con biomasa.