Una de las principales ventajas de los pellets radica en su facilidad para el almacenaje. A lo largo del año podemos llenar nuestras despensas o armarios ubicados en el garaje para tener el producto siempre listo para utilizar. Si ya tienes tu pedido en camino y quieres algunas ideas o consejos para guardar pellets, muy atent@ a las siguientes líneas. 

Consejos para guardar los pellets 

En nuestro blog podrás encontrar una entrada en la que te recomendamos cómo almacenar tus pellets de un año para otro, algo a tener en cuenta cuando el invierno y el mal tiempo llegan a su fin. En este caso los consejos están enfocados  al almacenaje adecuado de los pellets tanto en las semanas previas a los meses más fríos del año, así como una vez hemos recibido el pedido de sacos de pellets en casa. 

Dicho esto, ¡comenzamos! Acabas de recibir tu pedido de Bioforestal. Ahora toca pensar dónde vas a guardarlos. Tendremos en cuenta que te has decantado por el formato saco, el más exitoso en nuestra web especialmente en su versión de palet de 70 sacos de 15kg. Los lugares que deberías de priorizar para guardar el producto son aquellos que están alejados de la humedad, pues merma la eficacia del producto. El pellet no debe entrar nunca en contacto con el agua, por lo que es muy importante almacenarlo siempre cubierto.

Dos puntos que debes también tener muy en cuenta a la hora de guardar tus pellets están relacionados con la forma en la que los apilamos y la ventilación. Te explicamos. Si has optado por almacenar tus pellets en una despensa o cobertizo, no caigas en el error de apilar decenas de sacos. Desde Bioforestal te recomendamos, por seguridad, que los sacos se apilen de forma que puedas retirarlos sin problemas, evitando que se te caigan encima. Por otro lado, y aunque la zona de almacenaje esté libre de humedad, es recomendable que cuente con ventilación o que al menos se almacene en un ambiente que no supere los 40 ºC.